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5 razones NO ambientales para usar productos biodegradables

En: Opinión

Si piensa que le voy a hablar del medio ambiente es porque lo predispuso el título.  Porque no, la verdad no me importa mucho el medio ambiente porque él sabe cuidarse solo, y ya hay muchísima literatura digital con distintos grados de fantasía y activismo.  Lo que sí le ofrezco es la oportunidad de leer sobre lo mismo pero con otro enfoque.

Ahora, el medio ambiente más bien me interesa, porque no he encontrado una tecnología tan supremamente eficiente.  La naturaleza tiene esta capacidad de aprovechar todo lo que produce, hasta el punto que las cosas cuando «mueren» realmente pasan a otro estado en el cual se convierten en el abono o combustible de muchos otros organismos y procesos, cosa que la tecnología actual, torpemente y hasta hace poco, ha venido simulando con esto de los productos biodegradables.

Sucede que cuando diseñamos y construimos nuestra casa decidimos no tener un sistema de alcantarillado por dos razones: una, porque queríamos una solución de vivienda con un mínimo impacto en el entorno (un pozo séptico requería una excavación, tubería de desagüe, mantenimiento, etc.) y dos, notamos que si dejábamos de botar productos no degradables a la tubería, el agua que sale de la casa en vez de ser residual iba antes a aportarle al terreno donde desagua (especialmente en verano), similar a lo que pasa en la naturaleza.

Entonces se me ocurrió hacer esta lista de las 5 razones por las cuales vale la pena usar productos biodegradables aparte del impacto ambiental, el futuro de las próximas generaciones y todo esto de lo que hay tanto pero se aplica poco.  Estas son:

 

1. Es ridículamente barato.

Porque si usted usa miel para aliviar la acidez estomacal por ejemplo, o hervir agua con canela y naranja como ambientador para la casa los fabricantes de anti ácidos y ambientadores se quedan sin mercado. Y la verdad son soluciones tan baratas y simples que imagino es más conveniente y práctico comprarlo hecho que investigar un poco y hacerlo a la DIY. De este punto pueden salir cualquier cantidad de argumentos, igual sigue siendo más barato.

2. Funcionan mejor en algunos casos

Digo en algunos porque entre un antigripal y una agüita con Jengibre y miel, la verdad es que la solución en pastilla es más efectiva. Ahora, si no tiene afán y puede pasar la gripa en su casa viendo series y no le debe mails ni reportes a nadie la infusión le funciona perfecto, pero ya estamos hablando es de tiempo y prioridades, que es otro tema.

3. Los resíduos biodegradables sirven para otras cosas

Precisamente por eso es que la naturaleza la tiene clara, porque coja usted las cascaritas de lo que no va a usar para la ensalada y póngalas a compostar, y verá que con juicio le servirán de abono para sembrar otras verduras o flores o lo que venga de la naturaleza. En esas nos pusimos el otro día, y a la fecha no volvimos a comprar cilantro (y espero dentro de poco lechuga) porque acondicionamos una mini-huerta a punta de compostaje. Por cierto, el primer compost que hicimos fue en el balcón de un apartamento en Bogotá, pa’ que no digan que es que es muy fácil porque vivimos en una finca.

4. Usted paga poco por un producto no biodegradable, pero en realidad le cuesta mucho más

Yo lo veo como cuando uno compra un carro nuevo, que aparte que cuesta un pocotón de plata termina siendo la cuota inicial de una serie de gastos de mantenimiento que a la larga lo pone es a trabajar para sostenerlo. Con los productos de consumo diario (digamos con el jabón o el shampoo) pasa que uno lo usa y queda oliendo rico, pero la piel se le reseca. ¿La solución? pues obviamente una crema humectante, pero entonces sale uno por una solución de 2 mil pesos y termina comprando una de 10 mil. Claro, los jabones biodegradables son más caros pero hacen lo que prometen. Y son caros porque alguien notó la diferencia, vió la oportunidad de negocio y lo puso de moda, que contradice un poco lo que expuse en el primer punto pero de nuevo, se trata de si usted sabe o no hacer su propio jabón (que ahí sí le sale más barato y le «cuesta» menos).

5. La humanidad ha sobrevivido por miles de años en modo «biodegradable»

Y pensaba yo el otro día, ¿será que antes que salieran los shampoos de avena y miel, los desinfectantes de lavanda, los desodorantes y la crema dental con menta la humanidad olía horrible? No creo, como tampoco olía a químicos industriales ni a agua podrida represada en una montaña de pañales no-biodegradables. Sucede que un porcentaje altísimo de las cosas que utilizamos diariamente han sido pensadas para satisfacer la demanda de mucha gente con poco tiempo disponible, entonces toca producir soluciones efectivas y a gran escala (para que el costo de producción sea recuperable) que desafortunadamente pasan por encima de la capacidad que tiene el planeta para recuperar los ingredientes con los cuales produce todos estos productos, que es lo que llamamos sostenibilidad y que por cierto, gracias al uso de productos que no tienen en cuenta su facilidad para reintegrarse al sistema natural, más cualquier cantidad de «chambonadas» modernas que andan haciendo hoy en día para sacar petróleo y gas de donde no deben, es que ya todo esto del medio ambiente adquiere este tono medio apocalíptico.

Y de aquí se desprende cualquier cantidad de contenidos que queremos escribir, pero quién más que ustedes para darnos ideas y opiniones acerca de lo que quieren saber. Comenten y compartan esta información, o al menos conversen sobre el tema a la hora del almuerzo, notarán que al igual que nosotros ustedes o alguien más que conocen habrá pensado lo mismo, a nosotros que nos dió por ponerlo en práctica 😉

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