Nosotros podemos ser un residuo ahora mismo y no saberlo

En: Opinión

Aprender sobre residuos hoy en día es incluso más importante que pagar la tarifa de aseo en la factura del agua. Con IVA y todo.

El tema de la gestión de residuos sólidos me ha empezado a interesar bastante después de la reapertura post-confinamiento a raíz del incremento en la cantidad de basura que dejan los huéspedes cuando nos visitan, que me ha llevado a diseñar actividades y escribir varios artículos para que en algún punto (ojalá no sea muy tarde) nuestra relación con los residuos genere menos basura.

De hecho el témino residuo se acerca más al significado de recurso, pero si no queremos aprender sobre residuos seguramente creemos que es sinónimo de basura.

Aprender sobre residuos | Aldeanos Digitales

Mientras unos hacen «basura» otros convierten los residuos en recursos para otros proyectos. Es cuestión de perspectiva.

Aquí el tema se pone interesante y da para escribir y conversar por horas, pero suelo escribir artículos cortos porque las estadísticas indican que a las personas -independiente de la calidad del contenido- les da pereza leer en Internet. El todo es que el residuo es un componente propio de cualquier sistema, pero se ha asociado con la basura porque su definción académica es «un material que pierde utilidad tras haber cumplido con su misión o servido para realizar un determinado trabajo.»

Pero sucede que ese residuo suele servir para muchas otras cosas, o en otras palabras puede convertirse en un recurso para cumplir otra misión o trabajo, siguiendo este formato académico. El problema es que nunca nos han enseñado para qué más pueden servir estos residuos y en nuestra inocencia (por no decir ignorancia) los agrupamos en una bolsa plástica y los ingresamos al sistema más contaminante y menos eficiente que sostiene la humanidad moderna, que es apilar toneladas de basura en un hueco para que se descomponga en los próximos qué…¿200, 300 años?

De igual manera el concepto de residuo aplica para muchas más instancias de la vida que no tienen que ver con lo que echamos «responsablemente» al basurero.

Me ponía a pensar que en muchas situaciones de la vida nos convertimos en residuos y no lo sabemos, incluso pudimos haber nacido como residuos de una relación poco formal pero nuestros papás nunca nos dijeron; de ahí la importancia de aprender sobre residuos, porque no falta el que dice «Ahh cómo así, ¿Me está diciendo entonces que soy basura?»

Obvio no puedo pensar eso de nadie pero si eso es lo que entendió, mejor vuelva a leer el artículo desde el principio.

Con esta analogía me refiero a que hay muchas situaciones (laborales, sentimentales, administrativas) en las que sobramos o determinamos que algo o alguien más sobra y es porque se convierte en el residuo de una operación, pero no por eso es basura o se debe descartar como hacemos con la comida de la casa.

Cuando surgen estas situaciones naturalmente tratamos de convertirnos en recursos para un nuevo futuro, y eso es lo que deberíamos hacer también con los residuos sólidos si tan solo nos preocupáramos por identificarlos y clasificarlos adecuadamente. En otro artículo mencionaba que la basura que producimos dice mucho de nosotros mismos, así como nuestra gestión inteligente de estos residuos dice mucho sobre todo lo bueno que podemos lograr.