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Colombia, el país que más vuela

En: Inspiración

Así fue el día para seguir el vuelo a más de 1.400 especies de aves en Colombia. Interminable. Basta con agudizar los sentidos por unos minutos para observar el aleteo de los colibrís, un tucán esmeralda (Aulacorhynchus prasinus) triturando una fruta, un gallito de roca (Rupicola peruviana)  camuflado entre los ramales o una tangara parada sobre la rama de muérdago.

 

De las 1.921 especies que habitan el país, 77%  fueron registradas / Barranquero (Momotus momota) Foto: Adhín Muñoz

 

Y es que 24 horas no fueron suficientes para que en el Día Mundial de Avistamiento de Aves (Global Big Day 2017) se lograra hacer el conteo de todas las aves que habitan y migran en las seis regiones colombianas y su variedad de ecosistemas. Aún así nos llevamos el primer lugar, un hecho que nos pone a medir alturas.

 

Despertando con las aves

 

En el amanecer del pasado 13 de mayo (Big Day) los pajareros ya estaban enfocando hacía lo alto. Todos salieron a los parques de su barrio, a los bosques, a la montaña y hasta los senderos a la orilla de las carreteras en busca de diferentes especies, unas más enigmáticas que otras.

Desde la playa más árida hasta la montaña más alta y fría, Colombia es el territorio más biodiverso del mundo y desde antes de este gran logro, ya habíamos sido reconocidos como el paraíso de las aves ‘el país que más vuela’.

Aunque lograr ver a todas no es tarea fácil y es por ello que el avistamiento es una actividad que obsesiona y que podría salvar los bosques…

Fotografías: Angie Lorena Franco y Adhín Muñoz

Colombia tiene 1.921 especies de aves que la ubican como el país número uno del planeta en esa diversidad y casi 80 de ellas son endémicas

Se busca

Unas semanas antes, los pajareros compartían fotos de aves de las que aun no se tenía registro, como el hormiguerito alipunteado (Microrhopias quixensis) o el  atrapamoscas de pico plano (Rhynchocyclus fulvipectus) la aparición más sorpresiva para el grupo de Diego Calderón, pajarero y uno de los coordinadores del GBD en Colombia, «ese día todos hablábamos sobre nuestro deseo de ver esta ave, no veía una desde 2002, hasta que gracias al oído del guardabosques de la Reserva Natural de las Aves Arrierito Antioqueño (Anorí, Antioquia) la logramos identificar».

‘Fue impresionante ser parte de un ejercicio de ciencia participativa mundial donde la comunidad pajarera puso su granito de arena’.

Con binoculares, una grabadora o una cámara en mano los pajareros viajaron a diferentes regiones conocidas por su biodiversidad como Antioquia, donde se registró el mayor número de especies con 659, seguido del Valle del Cauca (605), Risaralda (539), Caldas (488) y Putumayo (467) entre los 32 departamentos que participaron en el conteo.

Guiados por los colores, el canto, el vuelo, el comportamiento y hasta la taxonomía, en otras zonas como Dagua, Valle del Cauca, la gente también calibraba sus binoculares. Desde allí, Adhín Muñoz, Oswaldo Suarez y otros pajareros, biólogos y ornitólogos hicieron parte de este conteo que también los sorprendió con una pareja de titiras enmascarados (Tityra semifasciata).

Fotografías: Angie Lorena Franco y Adhín Muñoz

‘Pajarear’ para la conservación

No es nuevo que Colombia sea la plaza perfecta para la observación de aves y otras especies. Y aunque se ha convertido en una actividad que engancha por la puerta del turismo, para algunos esto se podría convertir en una herramienta para la conservación de zonas donde la minería y la tala de árboles no dan tregua.

Para Adhín Muñoz (fotógrafo de aves e intérprete ambiental) «es importante ver la observación de aves en orden de prioridades, y en este caso antes de atraer más turismo se deben ampliar las áreas protegidas para todas esas especies. Es necesario que vean el avistamiento como una oportunidad para que las comunidades se empoderen, eduquen y defiendan los territorios que muchas veces pierden o maltratan porque los desconocen».

 

 

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