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Construir una Tiny House después del confinamiento, ¿Será buena idea?

En: Futuro, Opinión

Construir una Tiny House después del confinamiento parece un proyecto interesante, mágico y una solución eficiente para descansar o vivir de manera permanente fuera de la ciudad.

Sin embargo ninguno estaba preparado para enfrentar una situación en la cual el confinamiento y la seguridad se volvieran aspectos determinantes para la construcción de un proyecto de vivienda rural. Seguramente muchos de nosotros soñamos con algún día tener «un pedacito de tierra donde sembremos lo necesario para nuestra familia y vivir de la tierra», pero apuesto que el desabastecimiento, el almacenamiento y los protocolos de higiene y protección contra saqueos no estaban en la lista.

Si bien muchos coincidimos en que estos «tiempos modernos» todo está en general bien jodido, la posibilidad de crear un pequeño universo en el campo para no formar parte de esta decadencia parecía ideal.

Pero cuando una situación es de carácter global afecta a toda la especie sin importar qué tan lejos vivamos. De hecho uno viviendo lejos busca la forma de bajar a la civilización para abastecerse, sin embargo hay restricciones para entrar a los supermercados y provisiones limitadas; más el hecho de que lo que sea que esté haciendo para ganarse la vida pues no se mueve tan rápido como antes.

Construir una Tiny House después del confinamiento se convierte entonces en una especie de refugio por si acaso una emergencia de estas se repite, pero toca irse a vivir del todo y enfrentar los retos logísticos o dejar que la ocupe el abandono.

La pandemia nos ha mostrado la importancia de considerar las amenazas dentro de nuestra percepción del futuro

Construir una Tiny House después del confinamiento | Aldeanos Digitales

Esta Tiny House (realmente es un Bunker de la segunda guerra mundial) puede que no sea tan romántica como las que vemos en las redes, pero es sin duda más confiable y segura.

Es decir, siempre decimos «qué tal que pase un mierdero» pero sentimos que es muy poco probable, o que para ese entonces ya no estaremos vivos. La situación actual nos ha mostrado lo rápido que pueden cambiar las variables que nos hacen sentir y vivir seguros, con lo cual más que pensar que en el campo está la salvación (y otras respuestas que seguramente no va a encontrar por acá) se trata de revisar cómo podemos adaptarnos a estos cambios con la misma rapidez, que implica un cambio radical y quizás incómodo en nuestro estilo de vida.

Pero respondiendo a la pregunta de si valdrá la pena construir una Tiny House después del confinamiento (y basados en la experiencia) diría que sí porque es una solución práctica y eficiente, solo que probablemente le va a costar mucho más.

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