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Decálogo para el ecoturismo en Colombia

En: Opinión

Hablar de ecoturismo en Colombia es contar historias sobre osos, ranas, orquídea, ríos de colores e historias fantásticas de civilizaciones que poco a poco se fueron borrando con el paso intransigente de la conquista.

La diferencia del ecoturismo en Colombia comparado con otros países radica en dos aspectos claves: La fragilidad de los ecosistemas y la cultura del ecoturista, siendo esta última la más importante ya que en muchas ocasiones podemos generar un impacto negativo y difícil de reparar en el lugar que visitamos, sin saberlo.

Es por eso que después de visitar varios lugares increíbles entre páramos y playas, y de observar cómo el ecoturismo se torna masivo a raíz del interés creciente por «encontrase consigo mismo en medio de la naturaleza» decidimos crear un decálogo, o más bien una lista de 10 cosas prácticas que debería tener en cuenta a la hora de planear su propia eco-aventura por los diversos y alucinantes paraísos de nuestro país.

Partamos de la base que el ecoturismo en Colombia puede convertirse fácilmente en «turismo de chancleta»

Este término describe el contraste entre el turista del interior que no está acostumbrado a vivir en tierras costeras y trata de anticipar cualquier imprevisto equipándose con inflables, licor, comida, bloqueador y música a todo volumen, y el habitante local que hace lo que sea por ganarse la vida a costa del bienestar que busca el turista, y termina recogiendo toneladas de basura al final de la temporada para que el lugar atraiga más turistas el año que viene.

En el páramo no hay playas y los habitantes nativos por lo general no son humanos. Cambie las chancletas por un impermeable y el turista es el mismo, pero los animales no recogen la basura ni necesitan plata, de manera que el impacto del ecoturismo masivo es mucho mayor y por ende peligroso para el delicado ecosistema de bosques y páramos.

Con estos 10 puntos podrá sentirse orgulloso de saber que logró convivir con el lugar que visita, en vez de intervenirlo:

  • 1. Practique la virtud del silencio
    El ruido altera drásticamente los hábitos de sueño, alimentación y cortejo de las especies silvestres. Hable lo más bajo que pueda y evite poner música en su celular mientras camina por el sendero.
  • 2. No utilice ropa de colores fuertes
    Si quiere tener un encuentro mágico con venados, osos y otros animales silvestres no use colores que puedan ponerlos en estado de alerta.
  • 3. Hágase responsable por su propia basura
    Tenemos la costumbre (y excusa) de botar basura en el piso por el hecho de no ver una caneca cerca. Como no va a encontrar canecas en el bosque no lleve basura o guárdela hasta que pueda depositarla de manera responsable.
  • 4. Viaje en grupos pequeños
    Más de 5 personas en impermeable y botas tendrán menos oportunidades de «conectarse» con la naturaleza porque los animales se van a esconder.
  • 5. Elija un buen Guía
    La mayoría de Guías turísticos lo llevan por un camino mientras recitan un discurso. Un Intérprete ambiental cobra un poco más porque conoce en detalle el lugar, y sin duda tendrá mucho más que enseñar.
  • 6. Arme su equipaje de acuerdo al clima del lugar
    Lugares fríos no son sinónimo de más equipaje, pero la temperatura sí determina el tipo de tela (algodón-poliéster) que debería predominar en la ropa que lleva.
  • 7. Manténgase hidratado
    Sea en su botella térmica o con un filtro de agua portable, considere el agua como un combustible esencial para llegar al final de su aventura. Procure no encartarse con botellas plásticas.
  • 8. Reconozca por su propia cuenta el terreno que está visitando
    Pese a que este punto puede requerir un curso completo de supervivencia es fundamental reconocer la vegetación, la humedad y la posición del sol para identificar fuentes de agua, alimento y refugio.
  • 9. Sea prudente con las «selfies»
    Parece una recomendación sin sentido pero tomarse una Selfie en un terreno irregular con vientos fuertes puede acabar en serios accidentes con poca probabilidad de recibir asistencia médica inmediata.
  • 10. Es una cuestión de profundo respeto
    Tenemos herencia de colonos, por ende pensamos que «conquistamos» lugares antes que pensar en lo frágiles que somos si por algún motivo nos perdemos del camino quedamos en medio de un evento natural (lluvia, neblina, fuego).
Para cerrar, es importante destacar que podemos apreciar y compartir todos estos espacios naturales porque llevan miles de años cambiando y adaptándose a los diversos cambios de nuestro planeta, por ende merecen ser considerados lugares sagrados que al igual que una iglesia o la sala de su casa exigen el respeto de quienes los visitan.

Con mucho sarcasmo y criterio, este fotógrafo israelí expone un ejemplo de tomarse selfies en lugares sagrados.

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