Aldeanos Digitales - Vivir y trabajar fuera de la ciudad

Innovación en turismo, la línea que diferencia al visitante del turista

En: Opinión

La innovación en turismo debería ser casi un requisito para garantizar el desarrollo de esta actividad económica en espacios que cada vez se vuelven más frágiles. Esta es una conclusión a la que he llegado después de varios años de ver cómo un lugar (en este caso el municipio donde queda la finca) y sus alrededores ha cambiado gradualmente su vocación hacia el turismo, lo cual presenta una serie de oportunidades para mejorar la eficiencia ambiental y desarrollar una economía sostenible.

Pero por otro lado están los Clichés sobre el concepto de negocio que terminan generando el efecto contrario con consecuencias devastadoras e irreversibles, a menos que se tome en serio la innovación en turismo como una forma de garantizar la eficiencia del negocio de manera responsable con el entorno.

El caso típico: Un día llegan visitantes a la finca, toman fotos de todo el lugar y a los pocos meses crean un negocio de hospedaje muy parecido, pero más grande

«Por que imagínese una cabaña a cien mil pesos la noche, con diez cabañas es un millón de pesos y vive uno relajado». Nada más distante de la realidad.

Voy a ser muy claro en este punto con el hecho de que no me molesta en lo absoluto que se copien, finalmente el conocimiento se debe compartir. Lo que me inquieta, preocupa (y bueno, si me raya un poco) es que crean que innovar es hacer más en vez de hacer algo diferente y más eficiente.

La innovación en turismo se trata de entender el entorno y los recursos disponibles con el fin de hacer una adaptación del mismo para que los seres humanos podamos vivir una experiencia en ese lugar con el mínimo impacto posible.  Pero como lo ven estrictamente desde la perspectiva de negocio (es decir, a mayor volumen mayor utilidad) lo que importa no es cuántas cabañas, habitaciones o espacios «soporta» un entorno sino cuántas «le caben» para así percibir más ingresos.

Y a más espacios más consumo de servicios (agua, luz) que resuelven desviando el agua de fuentes naturales y colocando postes en árboles y madrigueras, que para el turista no es relevante porque está pagando, lo cual parece que le otorga cierta inmunidad ambiental. Lo que me lleva al siguiente caso:


Para el turista promedio la innovación en turismo está más relacionada a dormir en Domos, Tippies y espacios exóticos que a pasar desapercibidos en lugares inhabitados

Porque el turismo hasta hace poco era una especie de simulación de un estilo de vida lleno de comodidades y servicios que usualmente no tenemos, algo así como vivir como millonarios por 5 días y 4 noches. Sucede que con el tiempo se han diversificado las experiencias turísticas, y con esto ya podemos escoger entre una playa o un bosque o quizás un refugio exótico. La pregunta aquí es qué tanto debió alterarse para tener la oportunidad de habitar ese lugar, y como turistas creo que nunca cuestionamos eso, porque estamos pagando y en cierto modo nos exime de responsabilidad.

Como consecuencia de esa mentalidad hay lugares turísticos en el mundo que están a punto desaparecer que son verdaderos monumentos arquitectónicos y naturales que han soportado guerras y eventos naturales por miles de años, pero parece que no son a prueba de turistas.

Mi reflexión es que como turistas o gestores de proyectos que tengan que ver con turismo deberíamos ser más exigentes acerca de la eficiencia ambiental de los lugares que estamos usando para tal fin, y entender que somos vecinos temporales de un entorno lleno de animales y plantas que no dependen de nosotros para crecer pero sí para mantenerse vivos cuando intervenimos su espacio. Si no sabe cómo lograrlo nos cuenta y le gastamos un tintico al tema.

A %d blogueros les gusta esto: