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La ansiedad y la depresión, enfermedades de moda

En: Opinión

La ansiedad y la depresión se han convertido en enfermedades bastante comunes hoy en día, y su visibilidad ha aumentado gradualmente en los últimos años gracias a la saturación de contenidos en las redes sociales.

Sin embargo no quiero escribir sobre los típicos «síntomas» de sufrir de ansiedad o depresión porque hay mucho contenido útil en Internet que concluye de una manera u otra en dos acciones puntuales: «Pide ayuda» y «comparte esta información con alguien que la pueda necesitar».

En cambio me parece que son temas interesantes que requieren otros enfoques, porque somos propensos a sufrir episodios de ansiedad o depresión por razones diferentes.

Partamos de la base que son enfermedades que deben ser diagnosticadas y requieren tratamientos como cualquier otra enfermedad, solo que se han vuelto términos cotidianos para explicar una serie de síntomas que suelen ser transitorios. Por su parte las causas de la ansiedad y la depresión son muchas, pero para efectos de hacer este artículo corto y productivo puedo explicarlas de la siguiente manera:

La ansiedad

Cuando nos abruma la idea de «un futuro incierto» porque hay cosas que no podemos solucionar en el presente.

La depresión

Cuando nos abruma el recuerdo de «un pasado mejor» porque perdimos algo que no podemos recuperar.

Entonces, en la medida que usted viva el presente bajo uno de estos dos escenarios es muy probable que termine padeciendo de ansiedad o depresión, o las dos si se deja coger ventaja. Lógicamente hay muchos momentos en la vida donde uno tiende a interpretar la realidad de esta manera, pero lo ideal es que sean etapas pasajeras y entre menos duren mejor, sino que como tenemos tanto acceso a la información quedamos expuestos a muchas cosas que sin darnos cuenta pueden inducirnos estados de ansiedad o depresión.

¿Existe alguna forma de evitar la ansiedad o la depresión?

Absolutamente, pero la mayoría de personas no están dispuestas a hacerlo por varias razones:

Primera, porque nadie quisiera aceptar que sufre de un trastorno, condición o enfermedad que tenga que ver con las emociones y la mente por miedo a que los demás piensen que está loco.

Segunda, porque hay una gran cantidad de productos y servicios que pueden aliviar los síntomas (como el licor, las drogas, ir de compras, etc.) y funcionan bastante bien. Pero es como decir que un analgésico le va a arreglar una muela con caries; le quitará el dolor, pero la muela sigue deteriorándose.

Tercera, porque si nos enfermamos por algo que consumimos lo primero que debemos hacer es dejar de consumirlo pero es difícil hacer una «dieta de información» cuando estamos expuestos a ella todo el tiempo. Igual funciona de la misma manera: Si tomar café nos da acidez en el estomago y la vida de los demás en las redes nos causa malestar en el alma pues toca dejar de consumirlos y punto.

Justo reviso Instagram y me encuentro este post.

En lo personal siento que como cualquier otro ser humano he vivido episodios de ansiedad o depresión, pero con el tiempo he aprendido a manejarlos de distintas maneras hasta el punto de disfrutarlos al dedicarme el tiempo necesario para entender las causas de estos estados y prepararme para salir de ellos.

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