La vida en el campo trae consigo una cantidad de ventajas para quienes disfrutan de este estilo de vida o están cansados de la vida en la ciudad, pero de aquí a que sea un “sueño cumplido” o una forma extraordinaria es necesario deshacerse de varias cosas, sobre todo de expectativas.

No voy a escribir sobre los retos de vivir en el campo porque ya le hemos dedicado varios artículo al asunto. Sino que hace unos días conversábamos con unos huéspedes que tienen un proyecto similar, y buscando una forma sensata (o sea con todo lo bueno y lo malo manteniendo la motivación) de explicar nuestra experiencia llegamos a una reflexión interesante sobre las oportunidades que ofrece vida en el campo y lo que definitivamente no se va a resolver viviendo de este modo.

Solo por un momento vamos a hacer una re-definición temporal del término “ordinario”. Después de leer el artículo puede volver a usarlo como siempre lo ha hecho.

Ordinario: Que es susceptible a ordenarse, que puede ordenarse fácilmente.Aldeanos Digitales

De manera que un estilo de vida ordinario es aquel que se puede ordenar siguiendo diferentes criterios, por ejemplo:

  • El tiempo: Horas de trabajo, días de vacaciones al año, tiempo del trabajo a la casa, etc.
  • El dinero: Valor de la cuota, tantos transportes al mes, un mercado de tanto, etc.
  • Jerarquía: Tengo tantas personas a cargo, tengo tantos jefes, etc.

Y de pronto pensaría uno que la vida en el campo convierte mágicamente la falta de tiempo, de dinero y de autonomía laboral en un amanecer lleno de naturaleza y epifanías cósmicas.

Pues no, eso no sucede. Lo que sí pasa es que en poco tiempo, esas cosas que tenía que administrar con astucia en la ciudad para vivir cómodamente se invierten. En otras palabras el tiempo abunda, el dinero escasea y la jerarquía desaparece.

La vida en el campo se convierte más bien en un modelo no-ordinario, y para que sea extraordinario deben pasar varias cosas para las cuales no estamos preparados o adaptados. De hecho nosotros todavía no hemos llegado a ese punto.

Según esto ¿Qué sería un estilo de vida extraordinario?

En lo personal mi idea de un estilo de vida extraordinario es aquel donde uno tiene la capacidad de cambiar de rutina (viajar, salir a comer, irse de fiesta) en cualquier momento pero a su vez es consciente de que no es necesario cambiar de rutina todo el tiempo para ser feliz.

Y bueno, la vida en el campo ofrece una cantidad de tiempo inmensa para uno dedicarse a lograr ese objetivo. Sin duda deja de ser ordinaria porque no hay nada fijo (en especial la quincena) y no hay horarios, pero demanda mucha disciplina para que todo lo que no se puede ordenar eventualmente se convierta en algo sostenible y nos permita proyectar esas cosas extraordinarias que siempre hemos querido hacer.

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