Lo que me ha enseñado el feminismo como hombre

En: Revoluciones colectivas

El feminismo como hombre es un tema para manejar con pizas al igual que otros temas que me he atrevido a abordar desde una perspectiva masculina de la manera más imparcial posible.

Quiero aclarar (en especial este artículo) que macho y hombre son dos conceptos muy diferentes. Para que empecemos bien.

El feminismo como hombre me ha enseñado sobre historia y educación, pero sobre todo acerca de la fragilidad alrededor de las tradiciones.

Afortunadamente hoy en día hay mucha literatura alrededor del feminismo y sobre cómo el machismo, patriarcado o cualquier otra definición donde el hombre (o sea los de género masculino cisgénero) convierte los derechos que hemos creado para la sociedad en privilegios (o sea reduciendo o eliminando estos derechos) en otros seres humanos que para este caso me refiero a la mujer.

Y esta interpretación desequilibrada de privilegios como derechos se convierte en una tradición que se transmite entre generaciones desde tiempos inmemorables hasta el punto que hoy en día, a pesar de empujar el mundo hacia la igualdad de género desde distintos frentes, no sabríamos identificar en detalle estos fundamentos patriarcales heredados de madres y abuelas por siglos, y que lastimosamente definen de manera inconsciente algunos de nuestros roles en la sociedad.

A raiz de este interés por recuperar el equilibrio de género me interesó la idea de cómo ser un hombre feminista, pero por la misma razón no lo soy.

Como en muchas situaciones de la vida donde el pasado tarde o temprano pasa factura, no hay forma de compensar los abusos del machismo en el pasado atacando a los hombres en el presente porque el futuro se convierte entonces en una cadena de resentimiento y venganza entre ambos géneros.

Feminismo como hombre | Aldeanos Digitales

La maternidad es un instinto biológico exclusivo de la mujer que los hombres podemos aprender, pero nunca reemplazar.

El feminismo como hombre me ha enseñado a aprender a reconocer muchos aspectos de la vida desde lo femenino.

No estoy diciendo que lo femenino sea mejor, solo estoy reconociendo que muchas situaciones de la vida tienen perspectiva femenina y masculina, que son diferentes pero funcionan.

Lo que sí creo es que el enfoque femenino involucra naturalmente conceptos como la conservación, el territorio y el afecto como herramientas para la solución de problemas que el enfoque masculino ha resuelto tradicionalmente con la fuerza, la imposición de la autoridad y la persuasión a través del miedo.

Y una herramienta clave para disolución del machismo, feminismo o cualquier ismo que nos impida trascender como sociedad y como especie en el futuro es acabar con el delirio de colonización ideológica, que en otras palabras es dejar de imponer mis ideas o la interpretación personal de ideas ajenas (que es más común) y manejarlas más bien como aportes a la construcción de escenarios sostenibles y colectivos.

El feminismo como hombre es poder contar con otro enfoque y aportar el mío en la creación de futuros donde no prevalezca un género opresor.