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Maternidad en tiempos de pandemia: Silvia García

En: Futuro, Opinión

La maternidad en tiempos de pandemia es una aventura que nadie ha escrito y seguramente marca un cambio histórico en la forma de concebir el futuro.

Nunca habíamos abordado el tema de maternidad y familia en Aldeanos Digitales y nos encanta contar con contenidos de este tipo gracias a la colaboración de Silvia Juliana García, una gran profesional y madre que al igual que todos nosotros ha encontrado fuentes de inspiración alrededor de la situación global para crear nuevos contenidos y seguramente nuevas ideas de negocio y estilo de vida.

La maternidad en tiempos de pandemia seguramente gestará una generación de personas con perspectivas muy diferentes a las nuestras

Y si para estos futuros adultos el mundo se verá distinto por las consecuencias de la pandemia, la maternidad es la mejor -sino la única- herramienta para que las cosas mejoren, o al menos no se terminen de fregar.

Dejamos un fragmento de su artículo «Atravesando la selva de la maternidad en medio de la pandemia» que podrán leer completo en su perfil de LinkedIn.


«Mucho tiempo atrás divagaba en los túneles oscuros de la muerte, algunas veces entraban relámpagos de luz, que se disolvían rápidamente en las vicisitudes de la vida, que mi mente podría magnificar de cuadros gigantes a pentágonos aterradores. La gama de colores de mis días, distanciaba de heroísmos o grandes hazañas, la ley de la supervivencia era el status quo de una mente atormentada. Sin embargo no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo soporte, o en este caso mente. Un día y sin necesidad de visitar templos budistas en el Himalaya o peregrinar por el Everest, logré tener esa conexión divina, que sin espera me trasladó de la oscuridad a la luz.

En mi nuevo caminar pude descubrir la felicidad, el amor, la gratitud, el valor, la fe; hasta que un día me sumergí en las mieles de la maternidad, maravillosa, pero distante a la normalidad que tanto conocemos y nos deleita casi hasta el punto de convertirnos en una clase de seres hedonistas sin cansancio.

Después de encontrar el positivo en la prueba de embarazo, pensé que caminaría sobre rosas sin espinas, pero entre más avanzaba el desarrollo de una nueva vida dentro de mi, me enfrentaba a un tornado de situaciones fuera de mi control. Hace un año estuve cara cara con la muerte, aquella que antes me seducía en las noches de bohemia y rapsodia, pero desde el momento que la espina de la maternidad atravesó mi alma, me convertí en su gran oponente. Era mi sexto mes de embarazo y Dios me dió las fuerzas para guerrear, frente a la mirada incrédula de médicos y enfermeras, salimos heridas de la batalla, pero la ganamos.

Sin embargo, aún faltaba mucho por lidiar y aunque te esperábamos un 14, llegaste un martes 13 de agosto, luchando entre la vida y la muerte, nuevamente juntas en nuestro torbellino de emociones, sin embargo una vez más el cielo nos dió su bendición para podernos abrazar fuertemente en una ola de amor interminable.»


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