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Por el derecho a soñar

En: Opinión

Les compartimos una carta que nos envió una amiga que vive en Europa y que nos tocó muchísimo. Ojalá tengan un tiempo para leerla, realmente vale la pena.

 

Por: Laura Tatiana Díaz Otálora

Quiero compartir con ustedes toda esta experiencia que estoy viviendo y todo este proceso de cambios que estoy experimentando, espero tengan tiempo porque me fui de largo pero es que a veces necesito sacar y compartir todo esto que estoy descubriendo en esta Alemania de la dualidad que fue capaz de protagonizar dos guerras mundiales y crear un muro de la muerte para dividir dos mundos que en realidad siempre han sido uno:

Este gran viaje hacia el exterior que empezó hace más de un año, ha sido en realidad un viaje al interior de mi misma. Ha sido un proceso de reconstruirme, de encontrarme, de perderme, de reencontrarme, de confrontarme, de encontrar el sentido y luego perderlo completamente. En fin, ya saben cómo soy, ya saben que vivo la vida de esta forma tan apasionada que no me permite vivir situaciones planas o aburridas sino que todo siempre tiene colores y todos distintos. 

El tema cultural ha sido muy importante. Claro… se ha desdibujado ante mis ojos esa Europa construida por el eurocentrismo basada en prejuicios y utopías. En mi mente Europa era así: un lugar de gente toda muy civilizada que sabía comportarse, inteligente y preparada porque tenía libre acceso a la educación y con buena salud; un entorno sin contaminación porque los residuos de la era industrial ya habían pasado y por lo menos bebían agua limpia y de buena calidad; que sus calles eran limpias porque la gente tenía la consciencia de no botar basura, y que no existía la miseria, la pobreza y que en general eran países en donde se podía vivir de buena forma porque el estado se encargaba de proveer a los ciudadanos una serie de servicios básicos que facilitaban la existencia…

… ¿con qué me encuentro? no es así… muchas calles también tienen basura, especialmente colillas de cigarrillo; el río Rhin está contaminado y por eso no lo podré ver congelado en invierno; el agua que se bebe muestra que hay fuertes diferencias sociales y económicas y que hay zonas en donde el agua es mejor y zonas mal en donde el agua es peor porque está llena de cal, es muy pesada y sabe muy feo (no logro entender aún como es que siendo Alemania un país en donde llueve mucho, no utilizan el agua lluvia y se jactan de su inteligencia y de la capacidad de hacer cosas sustentables); me encuentro con que la gente no se comporta siempre de la mejor manera, me encuentro con que hay hambre y un tipo de miseria que yo no conocía así: una miseria interior que es ligeramente cercana a la mirada de los llevados por la droga en el centro de Bogotá, los malolientes que caminan harapientos y con llagas en el cuerpo por “La Jimenes” y se bañan desnudos en el eje ambiental… los desechables. Esa miseria, esos ojos perdidos los encuentro acá, no andan desnudos ni tienen tantas llagas e incluso hasta su ropa está en buen estado y es de “marca”; como sea, la sensación de miseria y desolación es la misma para mí e incluso peor.

Por otro lado, esta sociedad de consumo en su máxima expresión, los miles de carros lujosísimos y muy brillantes en los garajes de las casas a los alrededores de la ciudad, las mil y un ofertas de productos de esas marcas que nosotros los latinos tanto anhelamos tener, y vivir esta sociedad de compras y desusos; verme a mí misma tan inmersa y atrapada… completamente dividida en mi interior, como ahogada.

«me encuentro con que hay hambre y un tipo de miseria que yo no conocía así: una miseria interior»

Y… la principal motivación de este mensaje: la universidad.  Empecé clases el lunes y la verdad han sido fatales. La arrogancia de mis profesores, la arrogancia con la que sostienen que vivimos en un mundo de ganadores y perdedores y los países perdedores (nosotros) lo somos porque somos incapaces de encontrar nuestra “ventaja competitiva” aun cuando el mundo europeo nos ha dado la oportunidad de mejorar pero en ese tipo de países pobres la gente no entiende cuál es su ventaja competitiva. Espero que me entiendan bien, una cosa es estudiar cosas afines a la ciencias biológicas y otra completamente distinta es venir a Alemania y recibir clases de “manejo de negocios” y “seguridad alimentaria” … me hace reír porque ellos creen que tienen mucho que enseñarnos de agricultura cuando son países sin experiencia agrícola y eso lo afirmo a partir de los propios datos que ellos me suministran: Alemania solo obtiene un 1,8% de su crecimiento económico a partir de la agricultura. Esto es muy importante acá, también he entendido que para muchos europeos el valor de algo lo define la ganancia económica de ello. La razón por la cual reciben inmigrantes es netamente económica: son un país viejo con una población en decadencia y necesitan mantener estables sus niveles poblacionales para que exista suficiente mano de obra en el futuro como para que pueda pagar la jubilación de la población que ahora mismo es la más abundante (entre los 50 y 60años), es una cultura de viejos y es indudable que están aterrorizados porque el estilo de vida es un estilo de vida absolutamente costoso de medicina privada para mantener vivo a aquello que realmente ya está muerto. Mantienen la longevidad pero no sé a qué costo porque, da pesar ver a esos viejitos casi en los huesos o conectados a miles de máquinas que se rehusan a abandonar este mundo porque no hay fe en ellos de que un mundo bonito los espera; no, para ellos el mundo material es lo más importante y tal vez en el cielo no encuentren ferraris, BMW, o VW. Es en serio muy triste ver a muchos de ellos en ese estado, no crean que soy malvada o sienta que no tienen derecho, es que están tan aferrados a la materia que eso aterroriza.

Como les cuento, mis clases no son fáciles porque me someto a aprender cosas de esta gente mayor a la que siento que le falta mundo en realidad, porque solo pueden verlo de una forma cuadrada en donde ellos son el centro. Ahhh, y es que realmente hay mapas grandes que se titulan “mapa del mundo” y realmente son mapas de Europa y no entiendo… porque resulta que el mundo es enorme.

Eso si se lo tengo que agradecer a Alemania y especialmente Colonia (por supuesto a Diana Uribe) porque me han hecho entender la grandeza del mundo… es enorme. Hay miles de países cuyos nombres ni nos sabemos… hay miles de lenguas y así nos hagan creer que el idioma más importante es el inglés, no es cierto, el más hablado es el chino. Y si, acá pululan los chinos y otros asiáticos con su deliciosa y refrescante comida. La verdad no disfruto en lo más mínimo la comida alemana; eso sí, los panes y la pastelería es deliciosa… eso si lo disfruto profundamente y lo admiro. He tenido la oportunidad de hablar con mucha gente de distintos lugares del mundo y eso es maravilloso, entender que todos estamos viviendo situaciones similares, que hay otros países de Europa que también son víctimas de estigmatizaciones, que hay gente muy brillante y muy fuerte con toda la energía de prepararse porque quiere algo, porque tiene un sueño de un mundo bonito, porque hay muchos corazones, muchos de ellos incluso alemanes con una buena honda por la vida pero es que ellos mismos son víctimas de este su sistema y su “eurocentrismoque espero lo entiendan no como una crítica a Europa o a los europeos, sino a ese pensamiento equivocado que hace que pensemos que Europa es el centro. Ese pensamiento ha aplastado a otros pensamientos bonitos acá mismo en Europa. Ese pensamiento está poniendo al mundo en un gran riesgo porque Estados Unidos, el heredero principal del eurocentrismo, se ha encargado de fortalecer tal idea de que la “belleza” está en los ojos claros y el cabello rubio; porque querámoslo o no es una impronta, un sesgo en nuestras mentes.

» Si nosotros garantizamos nuestra soberanía significa que no tendremos que limosnar “alguito” por nuestros productos agrícolas en el mercado»

La lectura que puedo hacer de estas clases que estoy viendo y estos seminarios a los que he asistido es que esta gente está aterrorizado. Se sienten muy pequeños, tanto así que han inventado un globo terráqueo en donde las dimensiones de los continentes están alteradas por el tipo de proyección cartográfica que se hace la cual, casualmente favorece el tamaño y el aspecto de los países del norte. Por otro lado, países como nosotros que estamos en el trópico conservamos nuestras dimensiones reales, es un tema de proyección… no crean que me estoy volviendo antiimperialista, solo saco provecho de lo que estoy aprendiendo.

A este modelo le asusta mucho nuestro despertar de consciencia porque resulta absolutamente inconveniente para el sistema la disminución del consumo de productos. Aun cuando el seguir incentivando el consumo y la generación de tecnología innecesaria nos llevará a una fuerte crisis ambiental porque NO es posible limpiar toda esa basura y ellos mismos lo saben, solo que cuentan con que la van a poder enviar a países que aún no encuentran su “ventaja competitiva” en el mercado y es que ese libre mercado en el que se basa el modelo neoliberal parte de principios que son mentiras a partir de modelos hipotéticos, meras teorías como que “todos tienen iguales condiciones de competencia y es por eso que es legítimo un ganador único”. Es muy obvio que esa igualdad de competencias no es posible porque el punto de partida nunca es el mismo para todos y hay quienes empiezan la competencia cuando ya llevan mitad de camino recorrido y otros quienes ni siquiera han llegado a la línea de salida. El modelo de crecimiento ilimitado es una completa falacia y es un hecho que no funciona, por eso tenemos también una crisis económica.

Están asustados de nosotros y están asustado de los chinos, sus mayores competidores comerciales; tal vez por eso han sembrado la idea de que consumir más sostenible o socialmente responsable es dejar de consumirlo chino… no es cierto la verdad es que China es un país que ya encontró su “ventaja competitiva” y está sobrepasando las capacidades de producción de USA y EU así que los está haciendo sentirse perdedores en el juego del mercado. Pero en realidad el punto es que esto no está funcionando, la mejor forma es detener ese consumismo en el que estamos inmersos. No logramos dimensionar los efectos grandes que eso tendrá en la economía, ellos sí y es por eso que venden la idea de que detener el consumo es imposible mientras que necesitan que haya más publicidad y estudiantes de marketing que sean “innovadores” y encuentren la manera de mejorar ventas  y así mantener el crecimiento económico. Como si eso fuera posible en un mundo finito en recursos naturales.

Otra cosa que les asusta terriblemente es nuestra posibilidad de soberanía alimentaria, eso es un gran problema para ellos, así no funciona la macroeconomía. Si nosotros garantizamos nuestra soberanía significa que no tendremos que limosnar “alguito” por nuestros productos agrícolas en el mercado; eso nos haría encontrar nuestra ventaja competitiva que sería la de no competir antes de estar provistos. Así no estaríamos regalando a bajos precios nuestros productos a costa de tener que consumir sus artículos costosos que realmente son de barata fabricación y lo que a nosotros nos cobran es el cambio respecto a lo que estamos nosotros intercambiando. Esta parte es compleja pero espero que me crean y si no al menos que su curiosidad despierte y eso los obligue a leer del tema, un tema que nos compete a todos porque hasta mis profes obtusos reconocen que “podemos vivir sin tecnología, pero no podemos vivir sin agua o sin comida”.

Lo que estamos haciendo con los sistemas agrícolas que nos son nada nuevos y realmente corresponden al mérito innovador de seres humanos de otros tiempos cuyos nombres no tenemos como recordar por lo antiguos, es una catástrofe que puede poner en juego la existencia de los humanos y también de otros seres en el planeta. Espero que no se queden con la idea desesperanzada de decir: “y ¿qué podemos hacer? si así es el mundo y así ha sido siempre” porque tal idea es falsa, el mundo industrializado es muy nuevo en realidad… su duración en el tiempo es realmente insignificante aún y cada cosa que hacemos cuenta mucho porque la historia se escribe y se re-escribe constantemente. Que nadie les quite su “derecho a soñar” porque eso es legítimo, tenemos derecho a soñar con un mundo mejor para todos… o es que acaso ¿no lo soñaron alguna vez? ¿Ni cuando eran niños? Pues yo si y es por eso que defiendo mi legítimo derecho a soñar junto con muchos otros derechos que estoy descubriendo como básicos; como el de que nadie me obligue a ser competitiva, o el de que nadie me force a crecer, el de que nadie me obligue a endeudarme o a tener una casa muy grande, el derecho a no tener un carro, el derecho a no querer un incremento de sueldo, el derecho a no querer trabajar de más, el derecho a no tener que ser exitosa, el derecho a fracasar y seguir sonriendo, EL DERECHO A SOÑAR Y SER UNA SOÑADORA!!!

Gracias por leer!!

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