¿Por qué adoptar perros viejitos?

En: Inspiración

Adoptar perros viejitos o adultos no es lo primero que se nos viene a la mente cuando queremos tener una mascota, seguramente porque lo asociamos a que siempre es mejor comprar un producto nuevo.

Quienes me conocen sabrán que este año ha sido muy, muuuy, MUY difícil para mi y la verdad siento que no hubiera podido tener la fuerza para enfrentar los nuevos retos que se presentan si no fuera por mis perros.  En especial los mayores.

Porque comprendí en algún momento crítico de estos días pasados algo muy especial en la actitud de los perros mayores frente a la vida que me inspiró a recuperar la fuerza

Al igual que las personas mayores los perros acumulan mucha sabiduría con el tiempo pero usualmente no nos detenemos a apreciarlo, simplemente son perros adultos y ya. Pero cuando tenemos la disposición para contemplar esos detalles mágicos dentro de la cotidianidad encontramos que mientras todo cambia frenéticamente entre confinamientos, despedidas y angustias los perros más viejitos están acostados observando el mundo en cámara rápida y si algo ha de preocuparles es si vale la pena ladrar o no.

Cuando la ansiedad (o el exceso de futuro) nos trata de aplastar, son los perros viejitos quienes nos recuerdan que la vida no tiene que ser necesariamente tan complicada

A diferencia de los más jóvenes que por lo general están explorando, ladrando y comiendo justo lo que les hace más daño. Este contraste de comportamiento quizás me hizo dejar de pensar un poco en todo y comprender que por cargar el pasado y abrir espacio para cargar el futuro me estaba perdiendo el presente, que es finalmente la silla donde vamos sentados en el crucero del tiempo.


Adoptar perros viejitos no es tener mascota, es compartir una temporada memorable de nuestra vida con una forma de amor incondicional que merece unos años de calor y afecto

Ya leí por ahí a alguien que dijo que «No aguanta tener un perro para que se muera a los pocos años». Lo que pasa es que vemos a los animales como productos o accesorios y mientras conservemos esa apreciación simplemente no deberíamos tener mascotas, o en otras palabras los animalitos no se merecen tener dueños tan arrogantes.

Tener la compañía de un perro adulto o un perro viejito es relativamente más fácil que un perro jóven porque ya no tienen tanta energía como antes y salen casi que estrictamente a lo necesario, y en la casa son ese tipo de compañía que por más ocupados o estresados que estemos no podemos ignorarla. El afecto de los animales es una herramienta muy poderosa para equilibrar nuestra salud mental y emocional, y si para algo son buenos los perros mayores es para demostrarnos su afecto.

Así que si están pensando en adoptar un perro porfa consideren la opción de un perro viejito, así sea una vez en la vida. Creo que no existe un ser en este planeta que pueda estar más agradecido que él.

Ya escribimos sobre un par de refugios caninos donde pueden adoptar perros adultos. Les dejo los enlaces:

 

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