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¿Por qué interesarse por el agua?

En: Opinión

No digo preocuparse porque seguramente hay más cosas más urgentes y por las que vale la pena preocuparse, sino que el otro día mientras escribía sobre los 4 caminos del agua en otro blog llegué a una conclusión no muy habitual, obviamente no tan lógica pero a la larga interesante: usar el agua para generar electricidad es como alquilar un tractor para jalar un bulto de papas.  Porque sucede que el agua constituye el 70% de nuestro cuerpo y del planeta, es una fuente de vida y blah blah blah, sin embargo lo importante es lo que sucede con el agua como un contenedor de una cantidad absurda de componentes que lleva de un lado para otro a través de ríos y demás canales que son aprovechados por plantas y animales alrededor, y que terminan creando todo esto que conocemos como naturaleza.

Sin embargo, cuando la usamos para otras cosas (que son obviamente útiles pero no tanto) como generar electricidad, lavar el carro o comprarla en botella, estamos pagando por algo que cuesta muchísimo más, no por el precio sino por las oportunidad que le estamos quitando como medio de transporte de muchos componentes que permiten que se produzcan otros recursos que seguramente vamos a utilizar luego.  O a lo mejor no.

Porque claro, el agua en movimiento y en su ambiente natural (es decir, dejándola que siga el camino que naturalmente ha formado por millones de años) hace maravillas, pero cuando la desvían para llenar una represa enorme sucede que comienza a perder las propiedades que tiene para alojar y transportar los componentes (microorganismos, peces minerales, semillas, etc.) que alimentan otras cosas.  Como resultado obtenemos una millonada de litros de agua que moverán unas ruedas gigantes que producen electricidad para prender las luces y televisores de otros millones de personas, pero nada más.  En esencia, el agua puede seguir siendo un líquido transparente e inoloro y todo eso pero queda sirviendo para muy poco, aunque suficiente para las necesidades básicas de los seres humanos, que mientras uno sepa que la puede usar (a pesar que cientos de hectáreas de tierra y naturaleza se pueden estar acabando por el mismo hecho) no parece ser tan grave, y pues hay cosas más urgentes qué atender.

En eso estoy de acuerdo, porque ni yo ni muchos de ustedes viven propiamente del agua como lo hacen los pescadores, las vacas o cualquier ser vivo que no utilice dinero para canjearlo por agua, y tengo muchísimas otras cosas por las cuales preocuparme; entre escribir y meterme a un río helado a sacar toneladas interminables de basura pues obvio prefiero un teclado a una montaña de pañales usados, porque pienso que la basura termina en el río precisamente porque no nos enseñaron, o no utilizaron el método más eficiente para que aprendiéramos a reconocer el valor del agua como un medio y un ecosistema, cosa que de manera muy eficiente hemos aprendido con otros productos que no tienen nada que ver pero que sabemos lo mucho que cuestan, ¿o me van a decir que en un día normal les importa más un páramo a punto de ser arrasado por una empresa minera a que les roben el espejo del carro?

O a lo mejor sí y es por esto que siguen leyendo, vaya uno a saber.  Cuando se tocan estos temas que tienen que ver con el planeta y todo eso, he notado que hay una especie de «umbral hippie» que hace que quienes no se sientan identificados en lo más mínimo los ignoren, y quienes lo leen y están de acuerdo lo atesoran para el momento en que tengan el tiempo y la disposición para hacer algo al respecto (por lo general cuando se pensionen).  Y es lógico porque una ciudad se alimenta precisamente de agua represada y procesada para consumo humano, con lo cual pensar en alternativas para aprovechar el agua o invertir en energía solar fotovoltaica claro que ayuda, pero seamos sensatos: Por más que hagamos por el bien del planeta hay muchísimos más que lo están afectando sin siquiera ser concientes de la magnitud de sus acciones.  Por eso este artículo no es para invitarlos a cuidar el agua (ya les dije que no me preocupa), sino para compartirles lo que aprendí acerca del valor que tiene; ya si tienen ideas o preguntas para devolverle al agua su valor y todo eso pues nos avisan y le gastamos un tinto acá en la casa 😉

PD: Vea pues, yo escribiendo sobre el agua y me llega un correo de Greenpeace sobre los páramos.  Les dejo el link: http://www.nuestrosparamos.co/?em_2107_paramos_agua-cib&utm_source=email&utm_medium=campaign&utm_term=paramos&utm_campaign=paramos

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