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¿Por qué recuperar un Fiat 147?

En: Opinión

Nuestra historia con el Fiat 147 parecía ser la clásica pareja Hipster que posa en un atardecer tocando Ukulele y tomando Mate en su carrito vintage; pero como la vida real no funciona así, y de hacerlo tampoco me tomaría una foto de esas, me dio por escribir sobre nuestro no-tan-nuevo compañero de viaje: un Fiat 147 del 79.

Las razones por las cuales llegamos a él ya no son relevantes y seguirán siendo motivo de discusión en la finca, sin embargo hay razones de peso para conservarlo y devolverle la gracia que lo hizo tan popular en la década de los 80:

  • Es muy barato, tanto el carro como los repuestos.
  • Funciona con muy poca gasolina.
  • No tiene componentes electrónicos. En el campo, si conseguir un buen mecánico es jodido imagínese un técnico electrónico.
  • Es como una moto cabinada a la que le caben 2 más y el mercado en la bodega.

Por otro lado es un carro viejo que fue popular en aquella época por los Piques y competencias, con lo cual es difícil encontrar un Fiat 147 que haya tenido una vida saludable o que conserve su diseño original.

Aldeanos Digitales - Recuperando un Fiat 147El Fiat 147 fue una especie de precursor del Chevrolet Twin Cam de los 90, en sentido de ser un carro que los jóvenes compraban con el fin de competir. En sus años dorados el Fiat 147 fue un carro familiar como el Renault 4 o el Chevette. Curiosamente, muchos de los comentarios que escuchamos de familiares y amigos cuando ven nuestro Fiat es «yo me fui de paseo a la costa en un carrito de esos cuando era niño».

Este tipo de carros conserva el romance de una niñez en la que lo importante era el paseo, y a cuántas horas estábamos de llegar a nuestro destino. Por alguna razón los trancones, la falta de aire acondicionado o el GPS no eran condiciones para disfrutar del camino.

Para nosotros, desde el primer momento en que vimos al Fiat 147 de noche, debajo de un garaje improvisado y en medio de la lluvia, sentimos que iba a ser un buen compañero de aventuras.

Además tenía el piso oxidado, la caja de cambios no recibía la segunda y las carpetas de las puertas estaban podridas entre mucho otros detalles. Así como me pregunto varias veces por qué estoy escribiendo un artículo sobre un carro viejo, descubro que todas esas cosas que faltan por reparar son oportunidades para aprender, ya que vine a manejar un carro apenas el año pasado y no tengo ni idea de mecánica.

De manera que me senté con Tatiana y decidimos convertir el Fiat 147 en nuestro compañero de aventuras, que considerando el tamaño del carrito y el tiempo estimado de restauración, va a quedar como una especie de mochila con motor.

Y una vez restaurado seguiremos con la segunda etapa de nuestro proyecto de Aldeanos Digitales, del cual les estaremos contando en el 2017.

El Fiat 147: un carro especial sin nada en especial.

También pensé en escribir sobre la historia del Fiat 147 en Colombia y las glorias de este pequeño pero robusto emblema de los ochenta, pero se la ha pasado más varado en el taller que con nosotros, de manera que no puedo decir mucho todavía (salvo recomendarle que aprenda de mecánica o asesórese con especialistas en Fiat 147, no con mecánicos «genéricos»). Y la verdad es que en características técnicas y confort, el Fiat 147 no tiene nada en especial aparte de una extraña sensación de complicidad y de aventura que nos da cuando lo vemos, ahí parqueadito, todas las mañanas.

Para los «no entendidos» como yo, les dejo un breve resumen de la historia del Fiat 147:

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