Aldeanos Digitales - Vivir y trabajar fuera de la ciudad

¿De qué se trata todo esto de Aldeanos Digitales?

En: La Guía

Después de un año y medio noté que nunca habíamos escrito sobre el concepto de Aldeanos Digitales. Y vale la pena contar un poco sobre el blog porque es un punto de convergencia entre lo que pensamos, escribimos y leen nuestros visitantes, porque en este tiempo han cambiado muchas cosas -en especial nuestra forma de pensar- y del mismo modo las expectativas.

«Podríamos presumir de nuestra vida en Instagram y todo eso pero esas cosas dejan de ser interesantes.»
Lo cual es lógico porque la expectativa es relativa, personal e intransferible. De hecho, hace unos días chateando con un amigo va y me dice «esa religión suya sí es muy rara», refiriéndose a Aldeanos Digitales y pensé, «¿una QUÉ?» ¬¬

Respeto su punto de vista y no me voy a poner a discutir esa vaina. Mejor escribo.

Aldeanos Digitales comenzó con un comentario cualquiera, en una charla sin ninguna trascendencia.

Bien pudo ser una sesión de Brainstorming medio Hipster con iPads y Café ultra-orgánico, pero no tengo amigos con ese perfil y si los tuviera tampoco vendrían a la finca entre semana. Aldeanos Digitales es una adaptación del concepto original de Nómadas Digitales, que hoy en día se ha vuelto famoso gracias a que ya no es necesario depender de un escritorio para trabajar. De hecho fue conversando con una amiga brasilera que me comentó sobre el blog Nômades Digitais y le di una mirada para entender de qué se trataba. Una frase me llamó la atención en particular:

Hacer una reunión de brainstorm vía Skype con conexión 4G en una cascada en Brasil

Y pensé, «chevere tener las herramientas para trabajar en cualquier parte, pero lo último que haría en una cascada en Brasil es una reunión de trabajo». Claro, descubrí que no se trataba de prescindir de un horario o una oficina sino de reinventar lo que entendemos por vida y trabajo; y después de varias conversaciones con Tatiana llegamos a la conclusión de que no queremos ser nómadas, porque por más que viajemos vamos a tener la cabeza amarrada a nuestro trabajo, y por otro lado el mundo es muy grande y la vida muy corta como para quedarnos echando globos en una finca; como una aldea es suficientemente grande como para compartir con los demás, y a su vez tan pequeña que es muy fácil de administrar, concluimos que somos aldeanos y que lo digital nos permite llevar la aldea con nosotros a cualquier parte.

A la semana siguiente estábamos al aire.

No somos el típico blog donde los autores alardean de su capacidad de cambiar su vida, para encontrar la felicidad a la que usted nunca tendrá acceso por no hacer lo mismo que ellos.

Porque sí, la noticia de una pareja que deja sus súper trabajos por irse por el mundo tomándose selfies es inspirador, pero hay muchísimas cosas alrededor de esos cambios de estilo de vida que jamás van a publicar porque no son noticia. O mejor dicho, si tuvieron que comer mierda para lograr la vida de sus sueños, es mejor tapar la mierdita con arena de playa y tomarse una foto con el mar de fondo.

En mi caso como escritor me he inspirado más por el proceso de adaptarse a un estilo de vida no convencional, porque siento que si alguien quiere hacer algo parecido prefiero compartir mi experiencia frente a los obstáculos que puede enfrentar, que motivarlo a que «siga sus sueños» hasta que se le acaben los ahorros. Obviamente un cambio de vida implica riesgos, está lleno de sorpresas y toma más tiempo del que uno imagina (llevamos 3 años viviendo a prueba y error), y bien podríamos presumir de nuestra vida en Instagram y todo eso pero esas cosas dejan de ser interesantes; al fin y al cabo uno busca su propio espacio para que nadie lo joda.

El reto más grande para aldeanos digitales ha sido identificar de qué se trata el blog.

Le hemos invertido bastante café al asunto y a la fecha no sabríamos decir puntualmente de qué se trata Aldeanos Digitales. En esencia lo que hicimos fue renunciar a la vida corporativa, construir nuestra Tiny house, montar un negocio de cabañas y hacer cosas en Internet, mas eso no nos hace expertos en construcción ni consultores; comenzamos creando nuestro estudio digital remoto y tuvimos varios clientes pero su condición de «clientes» nos hizo la vida muy amarga y lo cerramos. Ahora último me ha dado por escribir sobre el fracaso porque la gente le tiene mucho miedo a esa palabra, pero no quisiera dedicarme a eso.

Aldeanos Digitales es una especie de bitácora del proceso de re-ingeniería de nuestro estilo de vida. Es vivir con poco dinero sin ser hippie, hablar del fracaso sin conclusiones motivacionales y entender la naturaleza sin invocar a la Pachamama.

En otras palabras, escribimos sobre lo que no es noticia. Lo cual obviamente no genera grandes audiencias ni ingresos de ningún tipo (a la fecha), pero a su vez es un blog donde seguramente va a descubrir el lado incómodo de lo que sucede cuando se rompe el molde de la vida convencional, que es gratificante en muchos sentidos pero está lleno de obstáculos. La mayoría de ellos en su cabeza.

Por ende nunca hemos querido llegar a la mayor cantidad de gente posible, pero nos complace cuando por cualquier razón se tropieza con el blog. Da la sensación de que si terminó de leer este artículo «es por algo», como decimos en un esfuerzo innecesario por ponernos trascendentales.

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